La vida da muchas oportunidades y el ser humano no ha sido capaz de descubrir que le esperara en cada una de ellas, solo sé que no se debe esperar a tener una oportunidad en frente de tus ojos para prepararte y ser apto a tal regalo, lo más sabio seria que te preparas antes para que el llegar tu oportunidad seas apto para tomarla. Esto lo descubrí de la más maravillosa forma.
Es increíble que después de lo vivido te encontrara de nuevo sin pensarlo, heme aquí frente a ti con mi mirada fija en tus ojos negros y tu no dudas en mantener fija tu mirada en los míos, nos acercamos guardando el silencio de la inefable sorpresa, las únicas palabras eran la de nuestros corazones quienes hablaban por nosotros, es aquí cuando el silencio lo soluciona todo lo que las palabras alguna vez estropearon.
Mi mano cautelosa se acerca con intención de tomar la tuya con un movimiento lento e intenso pero con temor del que pasara si te vuelvo a tocar; siento tu mano temblorosa y sé que estas sintiendo lo mismo que yo, nuestros corazones laten más fuerte, mientras mi mirada se funde con la tuya, mis emociones me delatan por completo y tu lo notas, seña de eso el suspiro que me regalaste.
El corazón y la mente le endosan a mis labios romper el silencio y decirte “te he extrañado consentida”, tus labios se tornan temblorosos ante mis palabras y una lágrima recorre tu mejilla mientras con tu voz quebrada y apenas audible dices “mi único amor eres tú”, y mis ojos no pueden contener más mis lágrimas de alegría pero aun no me atrevo a besar tus dulces labios color carmesí.
Mi mano acaricia tu mejilla mientras seca tu lágrima, no quiero q acabe nunca este inesperado e inefable reencuentro, mis brazos te rodean por la espalda y te acercan a mí para al fin atreverme a besarte como hace tanto tiempo lo he esperado, tu cuerpo entonces más tembloroso lo siento y mis manos te aferran fuertemente al lugar donde te gusta quedarte dormida mientras acaricio tu cabello, ahí en mi pecho terminaste aquella tarde de febrero, acurrucada en mi pecho con los ojos cerrados y un respirar profundo solo escuchando mi corazón nuevamente vibrando para ti.
Tanto tiempo te he esperado y hoy ya estas conmigo.
E. Anthony Castillo Q.

No hay comentarios:
Publicar un comentario