Quisiera no amarte, pero no sé como dejar de hacerlo, como dejar de sentir este sentimiento tan fuerte por ti.
Quisiera no sentirte, pero el vivo recuerdo de tus cálidas caricias me lleva a sentir tu cuerpo rosar el mío.
Quisiera no recordarte, pero el solo hecho de intentarlo me recuerda que no puedo y que la cárcel mas difícil de poder escapar en la memoria.
Quisiera no hacerlo pero estas aquí sentada a mi lado en mi lecho cada noche antes de dormir y al despertar por las mañanas veo que no te has ido, aunque lejos estés.
Quisiera que mi corazón fuera más fuerte y lo suficientemente valiente para dejar de amarte, pero no lo es.
Quisiera no amarte, pero el sonido de cada una de tus palabras me logran convencer de dejar la puerta abierta cada noche esperándote.
Quisiera poder lograrlo, pero no me alcanzan las fuerzas para inhibir el sentimiento y marchitar la Rosa que plantaron en mi jardín en tiempos de alta fertilidad.
Quisiera que no estuviera en mi jardín la flor de mi desconsuelo.
Cuanto quisiera.
E. Anthony Castillo Q.

No hay comentarios:
Publicar un comentario